Nick Southall en la reseña crítica que hace para Drowned in Sound insinua que The Dø es una banda “pretenciosa” y ‘hipster-nu-europea’, comentario con el que no podría estar más en desacuerdo.

Sí, la banda franco-finlandesa, pareciera estirar los límites del eclecticismo conocido en el pop y el folk en su primer álbum, “A Mouthful” (2008-2010), pero, no hace falta mucho para dejar atrás los sonidos conocidos a los que puede remitirnos, los agudos en la voz de Olivia Bouyssou-Merilahti que recuerdan desde una Nina Persson hasta una Bjork en Sugarcubes, para darnos cuenta que su música no está hecha para apantallar con su simpleza.

Si les das una buena oportunidad a esta pareja conformada por Olivia y Dan Levy podrás percatarte que la sencillez de sus arreglos y letras no es impostada, realmente hay autenticidad en sus lamentos.

Y la ternura que transmiten con algunas de sus letras y la voz de Olivia, no busca un sentimentalismo barato, sino que se inclinan más por encontrar fibras sensibles: oasis de tranquilidad en el ruido que nos rodea.

Ruido que saben desahogar contenidamente en aquellos tracks donde la distorsión y las percusiones se vuelven concretas.

Después de su primer álbum entregaron en este mes de marzo de 2011 su segundo largo de estudio, “Both Ways Open Jaws”, en donde continúan los caminos ya explorados con anterioridad, como si más que buscar nuevos sonidos, buscaran reafirmar su identidad.