Dejemos de lado la excentricidad del personaje de Kanye West (1977). Dejemos fuera su persona pública y centrémonos por un momento en su música.
Después de cinco álbumes de estudio esperamos el sexto con ansia. La crítica lo adora. El público lo compra y hace que sus discos se vuelvan de platino. Recibe premios y reconocimientos por todos lados.
Y cada vez que escuchamos un nuevo track nos hace preguntarnos: ¿cómo le hace este cabrón para ser tan bueno?
West comienza como productor, reclutado por otro monstruo como lo es Jay-Z, en el sello Roc-A-Fella Records, y desde esas primeras canciones como son “Takeover” y “Heart of the City”, entre otras, vemos esa maestría para samplear rock, soul, hip hop y más, que harán de Kanye su sello distintivo, como productor y en solitario.

