Podemos llamar su day job el que desempeña como diseñador de modas, ya sea desde las casas de firmas como Yves Saint Laurent –donde relanzó YSL Rive Gauche Homme- o para Christian Dior –en donde en el 2000 se encargó de la línea de Dior Homme y brindó a sus diseños la característica de una silueta muy delgada que aún pervive en la industria de la moda-, que a pesar de ser los trabajos que lo pusieron en la escena pública no son la faceta donde se muestra más arriesgado. Prefiero su faceta de fotógrafo.

Y es que Hedi Slimane (París, 1968) ha declarado en entrevistas que no le gustaría perder libertad ni autonomía creativa en el mundo del diseño, sin embargo, siempre hay un consejo o una coordinación detrás que avale o no su obra, en cambio, a la hora de acomodar las luces y el fondo antes de tomar la fotografía de, digamos Lindsay Lohan o Georgia May Jagger, o al momento de retratar a su amigo Pete Doherty no hay quien lo constriña a hacerlo de una u otra manera. Es libre totalmente.

Las imágenes que nos lega en un limpio y clásico blanco y negro, se registran, como bien denomina él en su sitio web, como entradas a un diario. Llegan a ser instantes tan personales que no sólo nos dicen algo del sujeto capturado sino que nos hablan también de la sensibilidad de Slimane, quien logra captar y aprovechar la esencia de una juventud “americanizada” para proyectar su particular forma de ver el mundo.

También ha colaborado en las portadas de álbumes de Phoenix, Daft Punk y Lady Gaga. Ha trabajado también con Gus Van Sant y fue editor en jefe del diario francés Libération que en su momento fundara Jean-Paul Sartre.